Trabajo en Vaca Muerta

 

Una fiebre que recién se inicia

 

por Marilina Esquivel

 

Mientras sube la demanda laboral en Neuquén en todos los rubros, muchos sueñan con trabajar en el sector petrolero. Pero, ¿qué buscan hoy las empresas?

Neuquén no es sólo una provincia rica en recursos naturales y con ingresos per cápita de entre los mejores del país. Es también una promesa. En los últimos años la posibilidad de la explotación de la formación de shale Vaca Muerta –que puede transformar la economía del país– se sumó al nuevo impulso que experimenta en general el sector petrolero en la Argentina.

La abundancia de recursos no convencionales y la decisión estatal de ser autosuficientes en esta materia genera expectativas de desarrollo y empleo a largo plazo. Hablamos del sector hidrocarburos, claro, pero de todo el campo laboral neuquino en general, dado que se trata de una actividad que incluye una enorme cadena de valor.
 
“Como parte de la actual política energética, la provincia prevé recibir  inversiones en el sector por casi U$S 5.000 millones, de los cuales unos U$S 2.000 millones corresponden a YPF, otros U$S 1.000 millones al acuerdo firmado entre esa compañía y Chevron, y otros U$S 2.000 millones es lo que comprometieron el resto de las operadoras petroleras”, señala Jorge Contenti, director asociado de Oxford Partners. Esto hace que, si bien las principales operaciones que requiere el proyecto de Vaca Muerta aún no se pusieron en marcha a la espera de acuerdo entre las provincias petroleras, Nación e YPF a través de la ley de hidrocarburos, la demanda de empleo en la zona ya se haya disparado. “Muchas empresas consideran estratégico estar presentes desde el minuto cero”, explica el consultor.

“El 33% de las personas que trabajan en el sector privado provincial, unas 33.500, están registrados en dos sectores: petróleo y gas, y comercio mayorista y minorista. Casi el 20%, unos 19.500 trabajadores, lo hace en la industria manufacturera y en la construcción”, dice Contenti en base a datos del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. También indica que el 20% del incremento de los puestos de trabajo totales en la provincia entre el segundo trimestre de 2010 y el tercer trimestre de 2013 se generó en el sector de hidrocarburos y el 14,1% en el de comercio mayorista y minorista. “Uno de cada tres empleos registrados en el sector privado fue creado en los dos sectores mencionados. La industria manufacturera explica tan sólo el 3,5% del aumento”, agrega el consultor.


En julio pasado se conocieron datos la dirección provincial de Estadística y Censos de Neuquén que señalan que en el último año la demanda laboral de los sectores petrolero, energético y de la construcción creció 355% (medido en cantidad de avisos publicados).


 


Las proyecciones son positivas. Según la última Encuesta de expectativa neta de empleo (ENE) de la consultora Manpower en el cuarto trimestre de año en nuestro país la ENE es de 3% respecto del trimestre anterior, pero en la Patagonia llega al 7%. Así queda segunda entre las regiones de Argentina, detrás del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con el 9%. En la medición por sector, el ítem de Minería y extracción revela una ENE de 9%, detrás de Transporte y servicios públicos, con 15%.



“A diferencia de lo que pasa en otras áreas del país, de Bahía Blanca hacia el sur, no disminuyen los puestos de trabajo”, señala Rodolfo Canossini, gerente de la Región Sur de Randstad Argentina (Neuquén, Río Negro y Chubut), consultora de trabajo temporal y tercerización de servicios.

 
A pesar del revuelo laboral que causa Vaca Muerta –cuya “zona caliente” se ubica hoy a cuatro kilómetros del pueblo de Añelo y 100 kilómetros de la capital provincial–, la industria está tomando gente tanto para la explotación de convencionales como de no convencionales, y no sólo para la provincia. “Para exploración y desarrollo tenemos un área específica para shale, pero ello no implica que tomamos gente en Neuquén solamente”, dice Claudia De Conti, gerente de Reclutamiento de Tecpetrol. En julio, en Argentina la empresa de exploración y producción de petróleo y gas tenía 449 empleados en total, y hasta fin de año planeaba tomar 50 personas más entre ingenieros de reservorio, de perforación, de producción, de exploración y profesionales de planeamiento, abastecimiento y administración.

 
Tecpetrol también incorpora dos tipos pasantes que trabajan part-time en Buenos Aires y forman el semillero de profesionales del Grupo Techint. Se trata del programa de verano, que se desarrolla de enero a marzo, y de un plan anual. Generalmente buscan jóvenes de las carreras de ingeniería, sistemas y administración.


Específicamente en Vaca Muerta, Tecpetrol está buscando seis posiciones en los próximos meses, que son de producción –de ingenieros de facilities-, de perforación y específicamente de MPD/UBD (de perforación bajo balance).

Según De Conti, los perfiles que más cuesta encontrar son geofísicos y especialistas en perforación. “Cuando hay posiciones en yacimientos se requiere gente con determinado nivel de experiencia que, a veces, no quiere estar en esos lugares”, explica. Para resolver esta dificultad las empresas productoras y las consultoras de selección reclutan profesionales en todo el país. “Un ingeniero mecánico, electricista o químico para Neuquén también se busca en el Córdoba, Tucumán, Chaco y Buenos Aires. Por todos lados. Las multinacionales también analizan cubrir puestos con gente de afuera”, señala Canossini.


Para Eugenia Huergo, gerente de Gestión  del talento de Pan American Energy, es encontrar geólogos, geofísicos e ingenieros en reservorios la tarea más ardua. “Son pocas las universidades que dictan estas carreas”, explica. Desde 2013, esta compañía incorporó 700 personas y si tomamos en cuenta solo este año fueron 300, 70% de las cuales fueron para áreas de operaciones y 30% para staff. Hoy hay 150 posiciones abiertas para puestos de perforación, desarrollo de reservas y operaciones, especialmente para el Chubut (Golfo San Jorge), Buenos Aires y Neuquén. También hay búsquedas en las áreas de staff y logística.

 
Para formar profesionales desde jóvenes, Pan American Energy tiene un programa de jóvenes profesionales, llamado Petrotec, al que en cada edición ingresan alrededor de 20 egresados de carreras de ingeniería mecánica, electrónica, electromecánica, en petróleo, algunos industriales, geólogos y geofísicos. Durante 10 meses rotan por distintos destinos geográficos donde la empresa tiene presencia y trabajan junto a un supervisor. Además reciben capacitación de parte de mentores y en el aula.



 

En la medida en que crecen las áreas estratégicas de las compañías productoras también lo hacen las de staff. “Hay una demanda creciente en perfiles de soporte a la operación para sectores como de Recursos Humanos (RR.HH.), contables y financieros, de compras y de higiene y seguridad, entre otros. Hoy en día la industria petrolera no sólo requiere colaboradores especializados en su área específica de negocios, sino también a todo lo relacionado con la gestión del personal, el manejo financiero y la calidad en el desarrollo del trabajo y el espacio laboral, con el fin de atraer y retener a los perfiles indicados”, dice Hernán Sánchez, gerente Comercial regional de la consultora de Recursos Humanos Manpower.

 
En el caso de Pan American Energy, su programa de jóvenes profesionales es doble. Además de Petrotech tiene Petrostaff, que busca reclutar personas para las áreas financieras, supply chain y comerciales, entre otras.

 
Canales de reclutamiento

Cuando se abre una posición, las compañías productoras recurren en primera instancia a su propio personal. Por ello, internamente siempre hay promociones y rotaciones. En el caso de que no cuente con el perfil que busca sale al mercado por su cuenta o de la mano de una consultora.

Por otro lado, hay cada vez más presentaciones espontáneas. Mediante los sitios web de las empresas llega todo tipo de ofrecimiento: desde profesionales del sector hasta personas que nunca trabajaron en él. Dice De Conti que de estas postulaciones sólo el 10% tiene las características que busca Tecpetrol. Otros canales de reclutamiento, como las publicaciones de avisos por Linkedin, arrojan resultados más precisos.

El proceso de selección en el sector suele ser profundo y conllevar varias entrevistas con consultores, RR.HH. la línea, test psicotécnicos y assesments center. “Buscamos identificar las competencias técnicas y conocimientos críticos para cada perfil y posición. En las entrevistas somos exigentes en ese sentido. También se requieren habilidades interpersonales como de trabajo en equipo, compromiso con la tarea, capacidad y potencial”, explica Huergo.

Saber inglés es un plus muy bienvenido por el sector, especialmente para las posiciones junior. En el caso de los senior, si cumplen con la experiencia que se busca el inglés puede pasar a segundo plano. De todos modos, dice De Conti que actualmente es extraño que los profesionales expertos en exploración y desarrollo no hablen inglés, ya que están constantemente expuestos a información del exterior. En las áreas más operativas, como de producción, mantenimiento y perforación el nivel de formación en inglés suele ser menor.


Los posgrados siempre suman. Pan American Energy y otras empresas, mediante el IAPG, firmaron un acuerdo para dictar el posgrado de Especialización  en Producción de petróleo y gas del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) para dictarlo en Comodoro Rivadavia, ya que antes sólo se daba en Buenos Aires y en Neuquén.


Si bien se suele alertar por la escasez de graduados en carreras del sector, De Conti señala que ya hay profesionales formados en el tratamiento de no convencionales. “YPF viene trabajando en Vaca Muerta hace rato y en nuestro caso, por más que hasta hace un año no hacíamos nada en el sector, la persona que trabajaba en el área estaba en una formación geológica similar. Con lo cual, no empezó de cero.  Este sector exige que todos estén siempre capacitados en lo nuevo que va saliendo”, dice.

Trabajo en el campo

Aunque toman todo tipo de trabajadores, las contrataciones de compañías petroleras como Tecpetrol y Pan American Energy suelen apuntar a profesionales hasta niveles de supervisión. Los técnicos son buscados por empresas contratistas.

Estas son empresas de diversos tamaños que conocen y operan en la zona donde está el yacimiento o la formación. “La  cantidad de empleados de contratistas directos que se necesita para funcionar está en el orden de uno a cinco, o hasta de uno a siete, respecto de un empleado propio. Y también están los indirectos, que tienen que ver con actividades más de base operativa y de consultoras”, especifica De Conti.

 

 

Es el caso de Ensign Argentina, contratista de perforación, que busca ingenieros electrónicos con experiencia en perforación y grandes motores y jefes de equipo, entre otros.
El reclutamiento de los ingenieros se hace mediante headhunting. La búsqueda no es nada sencilla; puede llevar hasta tres meses dar con la persona indicada. “Hay mucha demanda. Buscamos fuera de la industria porque si no nos robamos unos a otros. Estoy buscando en minería, que hay baja actividad”, revela dice Ricardo López Olaciregui, gerente general de la compañía. Además, para reclutar personal recurren a las bolsas de trabajo de los gremios de petroleros o de personal jerárquico en Neuquén.


En cuanto a los jefes, se les exige experiencia. “Algunos empezaron como peones y se fueron haciendo en el trabajo. Hay pocos que son ingenieros”, explica López Olaciregui.
 Canossini coincide en subrayar la importancia de la trayectoria y formación para estas posiciones y agrega que con las sedes regionales del Sindicato de Petróleo se realizan capacitaciones para posiciones de base, de ayudante de tareas generales y de peón de boca en pozo, entre otras. También se buscan perforistas, jefe de equipos y company  man. “La tarea es muy específica. Las altas remuneraciones son atractivas para muchos pero para conocer la tarea hay que convivir con ella. Una persona sin experiencia corre el riesgo de accidentarse”, explica.


A este nivel los perfiles más difíciles de conseguir son los de perforación y workover, según Huergo. “Son pocos los que se orientan a esta formación y hay fuga de talento a otros países”, señala. Por ello, en Pan American Energy recientemente crearon una escuela de companyman a la que asisten alrededor de 15 jóvenes egresados de escuelas técnicas o de los primeros años de la carrera de ingeniería. Ellos son seleccionados por la organización para recibir formación que les permitirá supervisar equipos de perforación y empresas de servicios que operan en yacimientos. Es un entrenamiento de 12 meses en que aprenden cuestiones técnicas en el aula y también rotan por el yacimiento con un mentor, que es un companyman senior.

Impacto en otros sectores


Para tomar un avión a Neuquén es mejor sacarlo con semanas de anticipación, los hoteles nuevos trabajan a pleno, conseguir un remis no es fácil. La ebullición petrolera impacta en otras actividades y modifica el paisaje. “Esta región vive pleno empleo con salario y precios en alza. Se da una situación de desigualdad en lo salarial con otras actividades. Por eso hay mucho movimiento laboral. La gente se quiere ir de otras actividades para intentar en la petrolera”, dice Canossini. Asegura que ve llegar gente permanentemente –especialmente trabajadores del norte del país que conocen la industria del petróleo– en busca de trabajo a Añelo y sus alrededores. En la sucursal que allí tiene instalada Randstad reciben alrededor de 10 currículum cada día.


Sin embargo, advierte que adaptarse no es sencillo. La zona de Añelo está a dos horas de Neuquén, lo que para algunos trabajadores implica que a la jornada laboral le deben sumar los traslados. “No todo el mundo puede soportarlo. Además, trabajar en el campo con condiciones climáticas que pueden ser arduas, no es fácil”, advierte el consultor.


En la ciudad capital recientemente se han dado aperturas de supermercados  e hipermercados, lo que generó vacantes en puestos como repositores, cajeros y jefes de sector. También cobró impulso el sector de hotelería y generó la necesidad de cubrir puestos de mucamas, mantenimiento, maestranza, mozos y recepcionistas. Puestos de trabajo para transporte de personal, lavado de ropa y construcción de módulos para alojar a la gente en el campo también tuvieron un rebrote. Los perfiles comerciales también son requeridos para trabajar en bancos, compañías de seguros y empresas de medicina prepaga. Los servicios inmobiliarios y corporativos en general también tuvieron su impulso. Todo a la luz de la promesa petrolera.

 
 
 
Mientras sube la demanda laboral en Neuquén en todos los rubros, muchos sueñan con trabajar en el sector petrolero. Pero, ¿qué buscan hoy las empresas?