Con apenas 24 años, está a días de recibirse de ingeniera en petróleo. Su recorrido refleja cómo la formación, el acompañamiento y las oportunidades pueden impulsar el desarrollo del talento joven en la industria energética.
Dentro de unos días, Nadine Dinoto defenderá su tesis de Ingeniería en Petróleo en la UBA. A los 24 años ya trabaja en YPF, fue campeona mundial del PetroBowl y acaba de subir a otro podio internacional. Pero el recorrido empezó varios años antes, cuando una profesora del secundario la convenció de participar de la Olimpiada de Energía y Ambiente, del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG).
Como muchos adolescentes que terminan el secundario, en 2018, Nadine no tenía definida la carrera que iba a seguir. En ese momento, una docente le propuso participar de la Olimpiada de Energía y Ambiente del IAPG. Ese año llegó a la instancia final y, aunque no consiguió quedar entre los primeros puestos, decidió volver a intentarlo al año siguiente.
En 2019 obtuvo el tercer lugar."Quería la revancha", recuerda sobre su segunda participación. La experiencia del año anterior le había permitido entender mejor la dinámica de la competencia y prepararse de otra manera. Esta vez, el resultado llegó. Así, lo que empezó como una competencia escolar terminó convirtiéndose en el comienzo de un recorrido que la llevaría desde las aulas hasta la industria energética.
Aquel resultado no fue solamente un reconocimiento: significó el primer vínculo de Nadine con el IAPG, y el comienzo de un acompañamiento que la seguiría durante buena parte de su formación universitaria.
Una carrera nueva, pocos antecedentes
Nadine estudió Ingeniería en Petróleo en la Universidad de Buenos Aires, una carrera que ella misma describe como exigente, y que comenzó a transitar durante la pandemia. Cuando ingresó, la carrera aún no tenía egresados. Se había creado pocos años antes, y era un camino sin demasiados antecedentes. Hoy, la carrera tiene poco más de una decena de graduados. Cuatro son mujeres.
Las primeras materias fueron un desafío, ya que el volumen y la dificultad de los contenidos llegaron a hacerla dudar de sus propias capacidades.
"Con esto no voy a poder", pensó durante las primeras clases. Incluso, decidió abandonar una materia en el primer cuatrimestre por temor a no poder afrontar la carrera. Con el tiempo, comprobó que aquella primera impresión no definía sus posibilidades.
En ese recorrido, el acompañamiento tuvo un papel central. Tras su participación en la Olimpiada, Nadine accedió a una beca del IAPG, que la acompañó prácticamente durante toda la carrera. La asignación estímulo fue especialmente importante durante los primeros años, antes de que comenzara su experiencia laboral. Pero el acompañamiento del Instituto fue mucho más allá del aspecto económico.
Desde el IAPG, Andrés Peña, coordinador de las becas desde el área de Recursos Humanos, mantuvo contacto con ella durante sus estudios y siguió de cerca su desempeño académico. "Siempre tenía un mensaje suyo para felicitarme por mis notas. Me decía que era una carrera muy exigente y que, además, estudiar en la UBA tenía un nivel adicional de dificultad".
Para Nadine, ese reconocimiento tenía un valor especial porque provenía de alguien que conocía la industria y entendía las particularidades de la carrera. "Obviamente mi familia siempre estuvo súper orgullosa, pero que lo diga alguien externo, que también está en la industria y conoce el tema, es distinto. Por ese lado, me motivó mucho", destacó.
Así, aquella primera experiencia en la Olimpiada se transformó en una oportunidad que se prolongó durante años: de la competencia escolar a la universidad y, de allí, al mundo profesional.
Del PetroBowl a YPF
Mientras avanzaba en la carrera, Nadine comenzó a participar del PetroBowl, una competencia organizada por Society of Petroleum Engineers, junto a otros cuatro estudiantes. La competencia, basada en preguntas y respuestas sobre distintos temas vinculados a la industria, terminó abriendo otra puerta.En 2025, el equipo obtuvo el primer puesto en la instancia nacional. Luego, llegó la competencia regional de Latinoamérica y el Caribe, donde quedaron segundos, y finalmente la clasificación al Mundial de Houston. Allí, frente a equipos de distintos lugares del mundo, nuestros representantes se consagraron campeones.
La experiencia acercó a Nadine a YPF, que acompañó económicamente al equipo durante todo el recorrido y, posteriormente, le ofreció a cada integrante una pasantía. A comienzos de 2025, mientras todavía cursaba las últimas materias de la carrera, comenzó a trabajar allí. Hoy, ese mismo grupo de amigos con el que empezó la carrera y ganó el PetroBowl trabaja junto a ella, en YPF.
Durante su paso por la empresa conoció distintas áreas. Primero trabajó en Reservorios, guiada por una tutora que había sido, a su vez, una de las primeras egresadas mujeres de la misma carrera. Luego pasó a Evaluación de Proyectos. Esa posibilidad de explorar diferentes sectores le permitió conocer distintas dimensiones de la actividad y descubrir qué áreas despertaban más su interés. Ahora, volverá al área de Geociencias y Reservorios.
Un presente lleno de desafíos.
Hoy, con solo 24 años, está en pleno proceso de defender su tesis y convertirse formalmente en ingeniera en Petróleo. Pero, además, acaba de dar otro paso: comenzó a desempeñarse como joven profesional full time. "No me hubiera imaginado, cuando empecé la carrera, que cuando la estuviera terminando iba a pasar todo esto", comentó. También se prepara para una rotación en Neuquén hasta fines de enero, donde podrá conocer de cerca las operaciones y el trabajo vinculado con los recursos del subsuelo, con la posibilidad de que ese puesto termine siendo definitivo allá. Puntualmente, la posible mudanza a Neuquén la tomó por sorpresa. Dejar atrás a los afectos no es un tema menor. "Tener acá a los amigos, a la familia y a mi novio hace más difícil irse para allá", contempló, aunque agregó que cuenta con el apoyo de todos para dar el paso.
Pero los desafíos no terminaron con el ingreso en YPF. Este año participó de la competencia internacional SPE Latín American and the Caribbean Student Paper Contest, en donde obtuvo el tercer puesto en la instancia regional. El trabajo presentado está relacionado con su tesis y propone la implementación, en Vaca Muerta, de una metodología de desarrollo de pads, utilizada en Estados Unidos.
Unas palabras para quienes empiezan
El recorrido de Nadine acumuló experiencias que difícilmente hubiera podido imaginar cuando su profesora le propuso participar de la Olimpiada del IAPG. En apenas seis años, pasó de ser una estudiante secundaria, que participaba por primera vez de una competencia, a convertirse en una joven profesional de YPF, representar a la Argentina en escenarios internacionales y prepararse para defender su tesis de grado.
Pero quizás, una de las mejores formas de entender su historia sea escuchar qué les diría hoy a quienes están empezando el mismo camino. “Me hubiera gustado saber de antemano que hay bastantes mujeres en la industria y que es bastante equitativo". También comprender que las dificultades del comienzo forman parte del proceso. "No hay que entrar en pánico al principio de la carrera. Es una adaptación y a todos les cuesta", explicó.
Al mismo tiempo, su consejo no pasa por ser la mejor en todo, sino por reconocer las propias fortalezas y sostener el esfuerzo. "Cada uno tiene sus habilidades. Si uno tiene la meta en la cabeza y va despacio, pero sin parar, va a llegar", afirmó.Pero hay algo que considera fundamental para atravesar una carrera exigente: los vínculos. "Para mí fue clave hacerme amigos para avanzar. Las relaciones más lindas también me las llevé de ahí", expresó Nadine que, incluso, conoció a su novio durante la carrera.
La historia de Nadine es también la de una generación de jóvenes profesionales que empieza a ocupar un lugar en una industria estratégica para el futuro del país. Y demuestra que detrás del desarrollo energético hay algo tan importante como los recursos: la formación, el talento y las oportunidades para que este pueda crecer.